vacaciones

Burn out, bajo desempeño laboral y posibles consecuencias en la salud son algunos de los problemas que puede acarrear no hacer pausas en la rutina laboral

Llega fin de año y ante la pregunta obligada: ¿qué hacés para las vacaciones? no todos tienen respuesta. Ya sea por falta de presupuesto, exceso de trabajo o no conseguir un compañero de viaje, son muchos los que pasan períodos extensos sin tomarse vacaciones.

“Hay mucha gente que entra en la rueda laboral y va aplazando las vacaciones, por el volumen del trabajo o porque tal vez no tiene un entorno familiar que lo impulse. Capaz ni las planifica”, cuenta Pablo Liotti, Gerente de Marketing y Comunicación de Adecco Argentina. La consultora mundial de RHHH realizó un revelamiento en empresas y descubrió que hay un gran ausentismo laboral en aquellas personas que no toman vacaciones.

“Existen riesgos relacionados con no tomarse un receso anual. A nivel de la salud, hay más posibilidad de contraer enfermedades cuando la persona tiene períodos de estrés continuado. Y a nivel motivacional, se produce una baja en el rendimiento de las personas”, agrega. Todo esto explica por qué es importante tomarse vacaciones, tanto para los empleados como para las empresas donde desarrollan sus tareas.

Gastón Gonzalez es un productor de televisión que hace más de dos años no se toma vacaciones. Dice que fue una combinación de mala suerte y malas decisiones en las que fue renovando contratos y resignando días libres. “Capaz cambiaba de trabajo, me correspondía apenas una semana de vacaciones y no me la tomaba”. Hoy se siente quemado. “Necesito un corte, frenar un poco, salir del día a día”. Al menos saber que le toca irse de viaje en marzo lo alivia un poco.

¿Cuáles son los principales riesgos de no tomarse vacaciones?

  • En la salud: a medida que el nivel de estrés se incrementa, el cuerpo identifica que algo anda mal y las probabilidades de enfermarse aumentan. Las defensas no son las mismas cuando se acumulan largos periodos de trabajo sin receso
  • En la mente: cuando el cerebro se acostumbra a la rutina, la motivación personal y laboral baja considerablemente.Las vacaciones son necesarias para concentrarse en nuevas sensaciones, lugares y personas, y así regresar motivado y con una actitud positiva a la actividad laboral
  • En la vida social: no tomar vacaciones potencia la ansiedad y el malestar del trabajador, por lo que los compañeros de equipo percibirán que no está dispuesto al cien por ciento, alterando de esta forma el entorno laboral y la productividad.

El Dr. Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, habla del síndrome del burn out: una forma de estrés crónico que puede presentarse en cualquier momento del año, pero que en la práctica hospitalaria se presenta con mayor frecuencia durante los últimos meses del año. La receta para evitarlo es sencilla: “el sólo hecho de disminuir las tareas que nos resultan muy intensas o exigentes, es suficiente para abortar el desarrollo del sindrome del burn out a tiempo”.

María López es contadora y hace 3 años que no se toma vacaciones. En el medio cursó un embarazo y su correspondiente parto, 2 mudanzas y una obra en su casa. Hoy se siente muy cansada. “Me cuesta tomar decisiones mínimas como qué hago para comer”, confiesa. Aunque matiza: “Igual debe estar todo el mundo así en esta época del año”.

“Estar en actividad laboral ininterrumpidamente genera una rutina conductual nociva tanto para el desempeño como para el cuerpo, ya que la persona está expuesta a un constante estímulo estresor que limita cada vez más la motivación. Hay más cansancio físico, mental y aparecen problemas de salud de diferente índole”, explica la psicóloga especializada en problemas del trabajo Analía Tarasiewicz, directora del Centro Mentar. “La rutina laboral se convierte en un tapa agujeros emocional y la persona no se da cuenta que canalizando todo en el trabajo no desarrolla o soluciona temas de otras esferas, como pueden ser la familia, amistades, proyectos personales, y demás”.

Y agrega: “Vacacionar te permite volver motivado y con una actitud positiva. Tomar una pausa laboral permite tomar conciencia de nuestra vida y el mundo que construimos, incluso de lo que no construimos, para barajar y dar de vuelta. Es un instante de reflexión y conexión con esos espacios personales que la rutina imposibilita transitar”.

 

fuente: La Nacion, Online

Lic. Analia Tarasiewicz

Psicóloga UBA
Directora Centro Mentar

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